Por Ricardo Reyes.
En México, la intersección entre el periodismo y la Iglesia católica ha sido un eje fundamental de la historia nacional, marcada por tensiones políticas, adaptaciones tecnológicas y roles críticos en la sociedad. Desde el siglo XIX, cuando la prensa eclesiástica defendió el poder de la Iglesia frente a reformas liberales, hasta la actualidad, donde la institución religiosa enfrenta violencia organizada y utiliza medios digitales para evangelizar, esta relación refleja los cambios culturales y políticos del país. A pesar de una pérdida gradual de fieles, México sigue albergando la segunda mayor población católica en América Latina, con más de 97 millones de personas identificadas como tales.
Raíces Históricas: La Prensa como Arma Eclesiástica.
La historia de esta relación se remonta al periodo colonial, donde la Iglesia utilizaba sermones y obras artísticas para educar a una población mayoritariamente analfabeta. Con la invención de la imprenta en el siglo XV, los jesuitas produjeron libros y folletos para combatir ideas protestantes durante la Reforma. Tras la Independencia en 1821, la prensa católica evolucionó hacia un instrumento político. Periódicos como La antorcha, El amigo de la religión y La voz de la religión defendieron el fuero eclesiástico y criticaron el liberalismo y el federalismo, promoviendo la obediencia a autoridades civiles en nombre de Dios.
El punto de inflexión llegó con la Constitución de 1857 y las Leyes de Reforma bajo Benito Juárez, que separaron Iglesia y Estado, desamortizaron bienes eclesiásticos y promovieron la libertad de cultos. Esto provocó una proliferación de periódicos católicos agresivos, como La religión y la sociedad (1865-1875), que condenaban el liberalismo, apoyaban la monarquía y atacaban a protestantes y socialistas. La Iglesia recurrió a la prensa para extender su influencia política, fomentando unidad católica y resistencia a las leyes reformistas, incluso con amenazas divinas. Durante el Porfiriato (1876-1911), las tensiones disminuyeron, pero la prensa católica persistió en defender la fe y aglutinar fieles.
En el siglo XX, la relación se tensó con la aparición de medios electrónicos como radio, televisión y cine. La Iglesia adaptó su propaganda, produciendo revistas como Signo de los tiempos (1983-2023), enfocada en doctrina social, migración y pobreza, y homilías postconciliares con enfoques críticos, como las de Sergio Méndez Arceo sobre problemáticas económicas. Publicaciones como historietas jesuitas (Chiquitín en Muchachos, 1945-1963) buscaban contrarrestar la secularización.
La Actualidad: De la Conflicto a la Alianza Digital, en Medio de Violencia.
En las últimas décadas, la relación ha evolucionado de un conflicto inicial —donde los medios eran vistos como fuentes de «anti-valores» que competían con la autoridad religiosa— a una alianza continuada. Fases clave incluyen orientaciones magisteriales del Vaticano, adaptación digital (perfiles en YouTube, Facebook y Twitter) y una aceleración durante la pandemia de Covid-19 en 2020, cuando transmisiones en línea de misas se convirtieron en herramientas esenciales para la evangelización. Hoy, la Iglesia mexicana usa plataformas como TikTok y Facebook Live para la «e-vangelización», recuperando cercanía con feligreses.
Sin embargo, 2025 ha sido un año marcado por desafíos. La violencia contra la Iglesia ha aumentado: sacerdotes asesinados, extorsiones y profanaciones, según el informe sobre libertad religiosa en México. Una experta alertó que la Iglesia «está robando la ‘clientela’ al crimen organizado y por eso los matan», al ofrecer alternativas a la juventud en zonas controladas por narcotráfico. Además, se reportan grietas internas debido a la violencia del crimen organizado, que afecta a comunidades religiosas.
En el ámbito político, la Iglesia se posiciona como «el último bastión de crítica» al gobierno. En 2025, intentos de dividir a la institución mediante grupos afines atacaron a obispos críticos. Un arzobispo alertó sobre estas intenciones. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el interés del Papa León XIV en visitar México y fortalecer programas como «Sí al desarme, sí a la paz», destacando esfuerzos conjuntos por la paz.
Otras noticias incluyen alertas sobre falsos sacerdotes, como en Torreón, donde un obispo aclaró que un supuesto clérigo no está en comunión con la Iglesia. En temas sociales, la Iglesia lanzó una guía ecológica para peregrinaciones responsables, promoviendo reducción de residuos y conversión ecológica. En su mensaje navideño, rechazó la violencia, afirmando que «la dignidad humana no se negocia». También alertó sobre asentamientos de migrantes en parroquias de Tapachula.
La violencia no solo afecta a la Iglesia, sino también al periodismo: México es el segundo país con más periodistas asesinados en 2025 (9 casos), solo detrás de Gaza, según Reporteros Sin Fronteras, reportado en prensa católica italiana.
Conclusión: Un Futuro de Resiliencia.
La relación entre periodismo y Iglesia en México ha pasado de herramienta defensiva a plataforma de crítica social y evangelización digital. En un contexto de secularización y violencia, la Iglesia mantiene su relevancia, adaptándose a medios modernos mientras enfrenta amenazas. Como se observa en 2025, esta dinámica no solo preserva la fe, sino que contribuye al debate público sobre paz, derechos y ética. El posible viaje del Papa León XIV podría fortalecer esta alianza, en un país donde la religión sigue siendo un pilar cultural.
